Delantal (1)

Si tenéis en casa niños, seguro que ya van queriendo meterse en la cocina, jugar con la harina y mezclar los ingredientes para convertirse en pequeños masterchef.

Pues bien, pensando en ellos, esta semana queremos compartir con vosotros este tutorial tan sencillo que vimos en el blog “Mi rincón de mariposas“.

Más adelante os mostraremos cómo hacer otro delantal de dos piezas, igual de sencillo pero cuyo resultado es algo más coqueto, más femenino y, por qué no decirlo, con las telas adecuadas y las terminaciones apropiadas, obtendremos un resultado muy retro.

El diario estadounidense Wall Street Journal, en un articulo de 2005, aseguraba que el delantal está gozando de un renacimiento como accesorio retro-chic en los Estados Unidos. Claro, lo vintage está volviendo, pero permitiendo que los chicos se integren.

Como reza el refrán: “La madre y el delantal tapan mucho mal.”

 

Delantal de pintura

delantal detalle

Desde que hicimos este blog, le he comentado a la otra mitad, el Limón (por aquello de que es de Murcia), que esto de hacer cosas nosotras y ver que hay un montón de gente haciendo lo mismo y que vive de ello, ¡me encanta!

Creo que me he vuelto una “loca” o una “friki” de todas las manualidades, y de todas aquellas pequeñas (grandes) empresas e historias que hay detrás.

El caso es que a primeros de diciembre, cuando una ya le va dando vueltas a la cabeza de que regalar fuimos a un mercadillo al mercadillo Molly Market, donde estuvimos viendo los grandes trabajos de un montón de artistas, como por ejemplo las creaciones de Ele de Eva.

Allí topé por casualidad con un puesto con Laura Martín y sus delantales. Y como yo llevaba dándole muchas vueltas al regalo de mi madre, me animé y le pregunté. Quería un delantal, pero no para cocinar, sino para pintar.

Le comenté mi idea a Laura, que se ofreció enseguida a echarme una mano. Primero me pidió que le contará que le gustaría a mi madre y bueno como podéis ver en los bolsillos me centré en su gusto por las flores y luego me dijo que le enviase un dibujo de lo que quería. La verdad después de ver mi dibujo, el patrón, no sé como entendió lo que quería, ¡pero lo hizo!. Entre Laura y yo, sobre todo con sus sugerencias, elegimos el resto de la tela, y lo tenía en casa en un par de semanas.

Si os fijáis, el delantal tiene un espacio para meter los pinceles, algo que le es muy útil para mi madre, que quedó tan contenta, por tener un regalo original, echo especialmente para ella y único.

Os animo a que regaléis cosas hechas manualmente, que siempre tienen una bonita historia detrás.

Delantal