Melocotón con vino

MelocotonVino

Una receta muy veraniega, ideal para tomar después de comer y echarse luego una siesta como un lirón. Un postre tradicional, sencillo y rápido de preparar. Eso sí: no apto para todas las edades.

Nosotras hemos hecho este fresquito postre con melocotones de Cieza y un buen vino de Jumilla. Aunque puedes usar un vino de mesa cualquiera, ten en cuenta que, tras el maridaje con el melocotón, lo normal es beberse después el líquido, por lo que es mejor que elijas un espiritoso de más calidad.

A la hora de comerlo, reparte trocitos de melocotón en unos vasos o cuencos para que se puedan pinchar con un tenedor. El vino, ya sin la fruta, adopta un sabor dulzón que no a todos gusta. Si tú eres de estos últimos, prueba a mezclarlo con un refresco de limón o naranja y tendrás un delicioso tinto de verano.

Ah, y no olvides que, para la poesía y el arte chinos, el melocotón es símbolo nada menos que de inmortalidad.

INGREDIENTES:

  • Melocotones
  • Vino tinto

PREPARACIÓN:

1. Pela los melocotones y córtalos en trozos grandes. Introdúcelos en una jarra y cúbrelos con el vino tinto.

2. Mételos en la nevera al menos un par de horas y ¡listo!

OPCIONAL: Puedes añadirle unas ramas de canela y unas cortezas de limón o naranja si quieres darte un toque diferente.

Anuncios

Ensalada de pepino y tomate

EnsaladaPepinoTomate

Sí, lo sabemos, parece evidente la receta: pepinos y tomate. ¡Hale!, y ya está. Y algo de eso hay, pero ¿sabíais que tal y como os vamos a enseñar a preparar esta ensalada, se convierte entonces en un plato típico de Murcia?

Los productos de la huerta están en su mejor momento (y aún mejor si son ecológicos): no tienen calorías y, además, refrescan si los tomas en ensalada, como es el caso.

Es una receta fresca y sencilla, que se sirve al final de la comida. La puedes dejar preparada con tiempo y bajarte a la playa o ejercer de dominguera (sin preocuparte por el aliño porque va incorporado).

El secreto: servirla muy fría por lo que puedes añadirle unos cubitos si no está a tu gusto. El pepino, como el tamaño, importa (aunque se diga lo contrario, nadie sabe por qué). Y en cuanto a su compañero, allá va este dicho que tiene más razón que todo un santoral: Menos a gachas y a chocolate, todo le va bien al tomate.

INGREDIENTES:

  • 2 pepinos grandes
  • 3 tomates grandes
  • Orégano
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Vinagre

PREPARACIÓN:

1. Pela y trocea los pepinos en un bol con fondo o en una jarra.

Trocea los tomates (no es necesario que los peles pero hazlo si lo prefieres) e incorpóralos al pepino.

2. Aliña con aceite, sal y orégano y un chorrito de vinagre. Incorpora el agua bien fría y deja reposar en el frigorífico.

3. Sirve bien fría.

Añádele unos cubitos si la prefieres más fresca.

NOTAS:

La cantidad de pepino y tomate debe de ser aproximadamente al 50%.

– Sé generoso con el orégano y el vinagre pero sin pasarte. Deben de estar presentes y notarse pero no son el ingrediente principal.