Antifaz

Antifaz

En la feria del libro encontramos un ejemplar con labores de costura muy sencillas y originales: “Coser y cantar” de Choë Owens (editorial Ámbar).

Ahora que los días son más largos y muchos de vosotros seguro que habéis empezado la jornada continua, probablemente os apetezca echaros una siesta al llegar a casa. Solo hay un problema: demasiada luz. Pero como no hay problema sin solución, esta idea es perfecta para aislarse, evitando, así, esos molestos rayos de sol. Y si no, que se lo pregunten al Guerrero que no se lo quitaba ni en la ducha…

MATERIALES:

  • Tela o fieltro para la parte delantera.
  • Tela para la parte interior.
  • Agujas, alfileres, imperdible y tijeras.
  • Cinta elástica.
  • Máquina de coser.
  • Guata (opcional).

PASO A PASO:

1. Dibuja el antifaz como te mostramos en la primera imagen (dobla una hoja de papel y dibuja sólo una mitad de manera que al recortarla tengas la plantilla completa).

Con la plantilla anterior recorta las dos piezas (interior y exterior) de tu antifaz y otra de guata si quieres que esté más blandita.

2. Corta un trozo de tela de unos 5 cm. de ancho aproximadamente y lo suficientemente largo como para que se rice una vez metas la goma. Cose la tela a lo largo dejando los extremos abiertos para poder darle la vuelta a la cinta y meterle el elástico.

Mide la cinta elástica sobre tu cabeza de sien a sien (que sujete pero no apriete).

3.  Con la ayuda de un imperdible sujeto en uno de los extremos del elástico mételo por la cinta de manera que esta se vaya rizando.

4 y 5. Coloca las piezas de tela derecho con derecho como en la imagen, sin olvidar poner en medio la cinta elástica, y cose todas las piezas,. No olvides dejar un pequeño trocito sin coser para poder girar tu antifaz del derecho.

6. Gira del derecho y cierra la abertura con una puntada invisible.

Tutorial Antifaz

Tomates rellenos

TomatesRellenos

Ahora que se va acercando el verano, y cada vez apetece menos meterse en la cocina, os proponemos una receta sencilla que podéis dejar preparada en el frigorífico con antelación y terminar con un simple gratinado. Ideal como acompañamiento y como base para que improviséis vuestras propias variantes (los podéis rellenar de lo que se os ocurra).
Nosotras hemos optado por incluir en nuestra receta un poco de todo: verduras, cereales y pescado. Pero podéis añadirle huevo, aceitunas, espárragos, pollo… Que no todo se queda en la consabida receta de tomates verdes fritos…

INGREDIENTES (2 personas):

  • 4 tomates
  • 3 puñados de arroz
  • 1 cebolla
  • Bonito o atún al gusto
  • Queso rallado
  • Aceite, sal y pimienta

PREPARACIÓN:

1. Lava los tomates y córtales la tapa superior. Con la ayuda de un vaciador o una cucharita quítales la pulpa. Dales la vuelta a los tomates para que escurran.

2. Pon en el vaso de la batidora la pulpa del tomate y la cebolla y pica bien. Saltea en una sartén con un poco de aceite a fuego medio.

3. Mientras tanto, cuece el arroz con un poco de sal. Cuando esté cocido, incorpora a la sartén junto con la cebolla y el tomate y remueve bien.

4. Agregar el bonito o el atún desmigado.

5. Rellena los tomates con la preparación de la sartén y cúbrelos con el queso rallado.

6. Hornéalos (horno previamente precalentado) a 180ºC durante 15-20 minutos.

CONSEJO: Si te sobra preparación de rellenar los tomates, haz como hemos hecho nosotras, con la ayuda de un molde redondo de emplatar (sirve perfectamente uno para repostería) hemos decorado nuestros platos de forma más atractva y llamativa.

Melocotón con vino

MelocotonVino

Una receta muy veraniega, ideal para tomar después de comer y echarse luego una siesta como un lirón. Un postre tradicional, sencillo y rápido de preparar. Eso sí: no apto para todas las edades.

Nosotras hemos hecho este fresquito postre con melocotones de Cieza y un buen vino de Jumilla. Aunque puedes usar un vino de mesa cualquiera, ten en cuenta que, tras el maridaje con el melocotón, lo normal es beberse después el líquido, por lo que es mejor que elijas un espiritoso de más calidad.

A la hora de comerlo, reparte trocitos de melocotón en unos vasos o cuencos para que se puedan pinchar con un tenedor. El vino, ya sin la fruta, adopta un sabor dulzón que no a todos gusta. Si tú eres de estos últimos, prueba a mezclarlo con un refresco de limón o naranja y tendrás un delicioso tinto de verano.

Ah, y no olvides que, para la poesía y el arte chinos, el melocotón es símbolo nada menos que de inmortalidad.

INGREDIENTES:

  • Melocotones
  • Vino tinto

PREPARACIÓN:

1. Pela los melocotones y córtalos en trozos grandes. Introdúcelos en una jarra y cúbrelos con el vino tinto.

2. Mételos en la nevera al menos un par de horas y ¡listo!

OPCIONAL: Puedes añadirle unas ramas de canela y unas cortezas de limón o naranja si quieres darte un toque diferente.

Estuches para las vacaciones

EstucheToyStory

Los peques están de vacaciones, pero no pueden olvidarse de la rutina diaria de hacer unos pocos deberes. Y estos no tienen por qué ser tan aburridos, sobre todo si cuentan con uno de estos divertidos estuches. Unos crayons rolls personalizados para hacerles mucho más atractivos sus ejercicios veraniegos. Al menos, estarán deseando abrirlos y jugar con los colores, sacarlos, ordenarlos, volver a guardarlos, enrollar el estuche…

Proponedles actividades como pintar, repasar los dibujos sin salirse, leer su cuento favorito… Actividades muy atractivas para los niños, con las que disfrutan de verdad. Así no tendrán la sensación de hacer deberes sino de estar jugando.

Recordad que el tutorial os enseñamos a hacerlo hace poco y es muy fácil. Al modelo de las princesas Disney y al de Toy Story les hemos puesto un velcro porque los destinatarios son un poco pequeños para enrollar la cinta y hacerle el nudo.

Los latinos se regían por la máxima del “docere et delectare” (“docere”, por cierto, se pronuncia “dóquere”), esto es, “instruir y deleitar”. O lo que es lo mismo: aprender a la vez que se disfruta. Nosotras tenemos mucho de latinas.

Ensalada de pepino y tomate

EnsaladaPepinoTomate

Sí, lo sabemos, parece evidente la receta: pepinos y tomate. ¡Hale!, y ya está. Y algo de eso hay, pero ¿sabíais que tal y como os vamos a enseñar a preparar esta ensalada, se convierte entonces en un plato típico de Murcia?

Los productos de la huerta están en su mejor momento (y aún mejor si son ecológicos): no tienen calorías y, además, refrescan si los tomas en ensalada, como es el caso.

Es una receta fresca y sencilla, que se sirve al final de la comida. La puedes dejar preparada con tiempo y bajarte a la playa o ejercer de dominguera (sin preocuparte por el aliño porque va incorporado).

El secreto: servirla muy fría por lo que puedes añadirle unos cubitos si no está a tu gusto. El pepino, como el tamaño, importa (aunque se diga lo contrario, nadie sabe por qué). Y en cuanto a su compañero, allá va este dicho que tiene más razón que todo un santoral: Menos a gachas y a chocolate, todo le va bien al tomate.

INGREDIENTES:

  • 2 pepinos grandes
  • 3 tomates grandes
  • Orégano
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Vinagre

PREPARACIÓN:

1. Pela y trocea los pepinos en un bol con fondo o en una jarra.

Trocea los tomates (no es necesario que los peles pero hazlo si lo prefieres) e incorpóralos al pepino.

2. Aliña con aceite, sal y orégano y un chorrito de vinagre. Incorpora el agua bien fría y deja reposar en el frigorífico.

3. Sirve bien fría.

Añádele unos cubitos si la prefieres más fresca.

NOTAS:

La cantidad de pepino y tomate debe de ser aproximadamente al 50%.

– Sé generoso con el orégano y el vinagre pero sin pasarte. Deben de estar presentes y notarse pero no son el ingrediente principal.

 

Espuma de limón

Ya lo decía Radio Futura en su canción “Escuela de calor”: Arde la calle al sol de poniente…Con estos calores que estamos pasando, y los que nos quedan por venir, hemos pensado refrescaros un poco con un helado de limón. Lo llamamos espuma por la textura que adquiere, que nada tiene que ver con la de un granizado de limón. Es cremosa y muy suave.

Una idea: para las noches, os sugerimos que le añadáis un chorrito de ron y le pongáis unas hojitas de hierbabuena… El calor se pasa mucho mejor de esta manera. Y además, en época de crisis, podréis viajar sin gastar un céntimo: está demostrado que una espuma de limón con chorrito de ron y una pizca de hierbabuena, a la hora del atardecer, te teletransporta al Malecón de La Habana. El único requisito: cierra los ojos, saborea con calma cada sorbo y… ¡¡¡a gosssar!!!

INGREDIENTES:

  • 2 vasos de leche
  • 1 vaso de azúcar
  • 1 vaso de agua
  • 1 vaso de zumo de limón
  • La ralladura de un limón

PREPARACIÓN:

1. Pon a remojo la ralladura del limón en el vaso de agua y deja reposar un mínimo de 2 horas. Pasado ese tiempo, bátelo con la batidora y cuela el líquido resultante.

2. Mezcla el líquido anterior con el zumo de limón y resérvalo.

3. Bate el azúcar con la leche de manera que salga espuma y ve incorporando, poco a poco, el líquido de limón que reservaste.

4. Mete la preparación en el congelador asegurándote de batirlo de vez en cuando para que no se formen capas de hielo y te quede un resultado esponjoso.

¡A DISFRUTAR!